El periodismo cambia constantemente, a cada hora, en cada instante, y desde que existen los móviles aún más. Bienvenidos al mundo del MOJO, el Mobile Journalism, donde el ciudadano y el periodismo comparten ámbito. Pero con la aparición del periodismo móvil, debemos plantearnos: ¿dónde están los límites? ¿cuál es el límite entre el periodismo y cualquier información que pueda dar el ciudadano con su teléfono móvil?

Estos aspectos se englobaron el pasado viernes 22 de septiembre en la Universidad Autónoma de Barcelona en la jornada  European Youth News Exchange Network encabezada por Laura Cervi, docente de la UAB, Núria Fernández, autora del manual MOJO: manual del periodismo móvilMiguel Ángel Martín, periodista de RTVE y experto en MOJO y la periodista Josefina Vatier. 

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Josefina Vatier, Laura Cervi y Miguel Ángel Martín durante la jornada// Anna Carrera i Huesca

Miguel Ángel matizó el límite del MOJO: nosotros mismos. “Antes de entrar a un lugar, tened bien claro cómo salir, por ir con el móvil todo parece más fácil, conseguir una información, tener una primicia. Pero siempre tenemos que anteponer nuestra seguridad, cuidarnos a nosotros y a nuestro entorno. Encontrad una salida y después haced periodismo, nunca al revés”, aconseja a los estudiantes de periodismo presentes en la conferencia.

Josefina también remarca que nunca se tiene que olvidar la ética, ante una hecho noticioso, de última hora, pensar si lo más importante es informar o ayudar al entorno.

Entonces, ¿cuál es el límite en un mundo en el que todo el mundo puede dar información? Como periodistas tenemos que pararnos a pensar que tipo de información queremos dar y cómo darla para distinguirnos de los ciudadanos, de cualquier vídeo, foto o audio que puedan enviar a través del teléfono móvil. Aunque la actualidad está al alcance de todos con un click, el MOJO no deja de ser periodismo y por ello tiene que tener unas bases claras basadas en el rigor, la veracidad y la profesionalidad.

Laura Cervi concluye que el MOJO es contar historias. Como periodistas nunca debemos olvidarlo.

Bienvenidos al nuevo periodismo, al Mobile Journalism, pero pensemos, decidamos, y contemos historias. Siempre con ética, rigor, profesionalidad y pensando en los límites: cuidarnos a nosotros y a nuestro entorno. Eso es periodismo.