Con el motivo del auge el periodismo móvil, la universidad Autónoma de Barcelona decidió llevar a cabo la jornada Ynex-Mobile Journalism donde diferentes ponentes expertos y practicantes del periodismo móvil expusieron sus conocimientos. Después de esta jornada, creemos conveniente hacer un pequeño conjunto de las ventajas y desventajas que tiene esta nueva forma de hacer el periodismo de siempre.

El periodismo móvil desde sus inicios hasta la actualidad, ha ido evolucionando haciéndose cada vez más popular y a la vez, más útil. Su verdadero objetivo es captar la realidad tal y como lo haría el periodismo tradicional, pero permitiendo un acceso más fácil a la zona de la cual queremos informar. Cabe remarcar que tener un mejor y más fácil acceso en la zona no solo significa no tener que cargar con un equipo de grabación, sino que el uso del móvil da una sensación de cercanía por el simple hecho de ser una tecnología que todos conocemos y disponemos a día de hoy. La proximidad y la empatía provoca en los protagonistas de nuestras historias una mayor comodidad que quizás no podríamos conseguir con una cámara delante.

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Josefina Vatier, Laura Cervi y Miguel Ángel Martín hablan sobre cómo podemos mejorar la calidad de nuestras piezas periodísticas con el móvil

Teniendo en cuenta que una gran mayoría de personas utilizan el móvil a diario, es mucho más sencillo acercarnos a realidades lejanas ya que cualquier persona puede grabar o fotografiar un momento en concreto y divulgarlo. Gracias a esto, hemos podido ser partícipes desde nuestros móviles de las consecuencias de los huracanes en Norte América o el devastador terremoto de México, lugares que se encuentran a miles de kilómetros a distancia. Podemos decir pues, que el periodismo móvil cumple una función que el periodismo tradicional, ya sea por los elevados costes o por la falta de una unidad móvil capacitada para grabar dichos acontecimientos, no puede cumplir en su totalidad dejando así unos nichos informativos, unas carencias que los ciudadanos llenan con su visión de la realidad.

Aquí entra también otro beneficio del periodismo móvil y es el periodismo ciudadano; la producción y distribución de la información por parte de los mismos ciudadanos que están presenciando algo en ese mismo instante. Esto lleva, por un lado, a una mayor divulgación de la información gracias al móvil y la rapidez que conlleva este. Por otro lado, hace que los ciudadanos puedan participar en la creación y maximización de contenidos sintiéndose parte de ella y acercando el concepto “periodismo” que tan lejos se encontraba a todos los ciudadanos de a pie.

Sin embargo, no todo son beneficios en el periodismo móvil. Hay que tener en cuenta que este tipo de periodismo pretende igualar la calidad del periodismo tradicional pero precisamente la gran aportación que tiene de que todos podemos acceder a él, es a la vez, su gran inconveniente.

Es cierto que este nuevo tipo de periodismo nos acerca a realidades lejanas que con los medios tradicionales nos sería muy difícil acceder como el caso de México o Norte América mencionados anteriormente. Pero a la vez que consiguen acercarnos, también hace que cualquiera pueda acercarse. Y ese “cualquiera” puede ser tan positivo como negativo. Hay quienes, móvil en mano, se pasean por las calles en busca de noticias desconociendo qué tratamiento se les tiene que dar y sin saber el real alcance de lo sucedido, así como sus antecedentes. Un ejemplo de ello lo encontramos en los pasados atentados del 17 de agosto en Barcelona, en el que diferentes ciudadanos grabaron a las víctimas sin tener en cuenta los derechos de estas ni si lo que iban a compartir era lo apropiado en un momento tan complicado para la población como son los momentos después de un atentado de esta envergadura. Cosas como estas son un ejemplo de que no todos están preparados para difundir una información, ya que antes se deben tener en cuenta muchos aspectos diferentes.

Los ciudadanos no buscan retratar una realidad general de los acontecimientos sino captar un momento concreto. Hay que tener en cuenta que no son periodistas formados, no saben cuáles son las consecuencias de publicar cualquier contenido informativo sin saber si lo que cuentan es cierto o cuál sería la mejor manera de enfocar un acontecimiento. Ellos, simplemente quieren transmitir aquello que ven, transmitir lo que están viviendo.

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Fuente: Gigom, “Syria, citizen journalism and the capital “T,” truth”. Extraído de: http://ow.ly/OMwy30fwtTk

 

Lo que describimos no es malo del todo, al contrario, ya que como hemos dicho antes, el periodismo ciudadano llena unos huecos informativos que el periodismo tradicional deja vacíos. Simplemente, se tiene que saber qué se transmite y cómo se transmite, la formación de un periodista y los conocimientos que debe obtener de esta no son en vano, y por eso, no todos podemos ser periodistas por mucho se pueda contribuir al mundo de la información a través del móvil. Hacen falta conocimientos al respecto.

Sean cuales sean las razones, lo cierto es que el periodismo móvil acaba de empezar y es ahora cuando se empieza a tomar un poco más en serio gracias a las múltiples aplicaciones que ya se están creando para mejorar su rendimiento y poder alcanzar el objetivo deseado, igualar la calidad respecto al periodismo tradicional. Desconocemos qué futuro le deparará al periodismo móvil, pero al día de hoy, este está creando una auténtica revolución en lo que respecta la producción y divulgación de la información.

 

– Sara Pons, Maria Poveda